sábado, 19 de octubre de 2013

Blackhand 02



    

     Se pusieron en marcha una hora antes del amanecer, después de haber pasado una noche sin contratiempos. Avanzaban callados, totalmente alertas, con la mirada centrada en las ruinas de la ciudad que empezaban a aparecer frente a ellos.  Se mantuvieron juntos durante la primera mitad del camino, tanque araña incluido, y luego empezaron a dispersarse, siguiendo la estrategia que habían establecido lo noche anterior.  Cada uno seguiría una ruta diferente, sin llegar alejarse demasiado entre ellos, para finalmente volver a reunirse en el punto objetivo.

     Sólo la voz de Eve, que desde el interior del tanque le daba informes sobre el estado de la zona, rompía el profundo silencio que precede al amanecer, cuando el mundo se calla, como si estuviera expectante ante la salida del sol.

     -Estoy en enlace con el satélite de vigilancia. Tendré visual de la zona durante los próximos 52 minutos, y luego estaré ciega durante 17 minutos, hasta que el siguiente satélite se ubique sobre el sector, aunque mantendremos contacto por radio.

     -¿Cuánto para el amanecer? –Respondió Wraith.

     -19 minutos, señor.

    -OK. Si todo sale de acuerdo a lo establecido, habremos terminado antes de que pierdas visibilidad. Aténganse al plan señores, todos deben estar en posición cuando empiece a salir el sol, tendrán un margen de espera de 7 minutos, y entonces empezaremos el ataque. Es una misión de “control de daños”, y el enemigo se considera armado y hostil, así que no duden en usar fuerza extrema. No es necesario que tomen prisioneros. 

     A la mayoría de los mercenarios les gustaba atacar de noche, amparados por la oscuridad; pero a Wraith prefería hacerlo al alba. Los hombres que habían hecho el turno nocturno se encontraban agotados, y los demás apenas empezaban a levantarse, lo que hacía que ambos grupos estuvieran atontados. Además, la luz de la mañana traía una falsa sensación de seguridad y la gente tendía a bajar la guardia,  al pensar que lo peor había pasado con la noche.

     -Les demostraré lo equivocados que están –pensó Wraith, justo al tiempo en que entraba en los límites de la ciudad abandonada, a la sombra de los edificios derruidos-. Y aprenderán que también se pueden tener pesadillas a plena luz del día, incluso estando despierto…