lunes, 18 de julio de 2011

Interregno

Se quedo contemplándola por unos instantes, inmóvil, extasiado por sus formas, seducido por su plena y absoluta hermosura. Observó la manera casi sobrenatural en que la luz se reflejaba en su delicada silueta. Y como si fuese una revelación comprendió por fin el avasallador y silencioso poder de la belleza. Siguió recorriéndola lentamente con su mirada, hasta el mas ínfimo detalle, y se llenó de placer y complacencia al pensar que era suya, suya para doblegarla, suya para someterla íntegramente a los arbitrios de su voluntad, a las violentas variaciones de su carácter, a los crueles designios de sus impulsos.

Si, la tierra le pertenecía a plenitud y junto con ella el sino de toda la vida albergada en su interior. Extendió sus blancas alas al sol y en medio de su éxtasis llego a pensar que su rebelión no había sido realmente un fracaso, se sintió victorioso a pesar del dolor que aún debilitaba su cuerpo angélico y levantó la mirada, desafiante, hacia los cielos. No desconocía la brevedad de su reinado, pero se encargaría de dejar una marca oscura e indeleble en el libro de los tiempos.

Nota: Interregno es cuento que escribí hace ya mucho tiempo, pero por el cual siempre he sentido un aprecio especial. Este es, muy probablemente, el único de mis trabajos antiguos que publicaré en este blog.

sábado, 16 de julio de 2011

En el tercer piso...


Bueno, en las primeras horas de la madrugada de hoy entré formalmente al tercer piso. Son ya tres décadas las que montan sobre mis espaldas; aunque, con todo lo que he hecho y desecho, a momentos parece que fueran muchas más. De todos modos no puedo negar, para mi sorpresa, que me siento lleno de ánimo y fuerza el día de hoy, algo bastante raro en mí, que suelo tener el ánimo gris en mis cumpleaños.


Bueno, supongo que a pesar de todo el balance es bastante positivo. En gran medida siempre he hecho lo que se me ha dado la gana (que usualmente es nada) y aunque he tenido mis momentos oscuros y llenos de espinas, son muchos más los buenos recuerdos. Dos cosas puedo concluir de mis reflexiones internas: primero, he disfrutado bastante -mas de lo que mereciera- estos seis lustros. Y segundo, he desperdiciado demasiado tiempo. Espero poder continuar haciendo lo primero, y ponerle pronto remedio a lo segundo.

Nota: en cuanto al propósito -y contenido- de este blog, he decidido darle un enfoque literario, usándolo como ejercicio constante de escritura, e intentando practicar en él estilos tan diversos como el cuento, el ensayo, la reseña y la autobiografía, entre muchos otros.

miércoles, 6 de julio de 2011

En el tercer piso...

Faltan ya solo 10 días para mi llegada -poco triunfal- al  tercer piso. Suelo  prestar poca atención al paso de los años -es algo contra lo que nada puede hacerse-; pero no todos los días se cumplen tres décadas, y aunque no estoy seguro de si debo celebrar o lamentarme, supongo que seria bueno empezar a dejar algún tipo de registro escrito de mis ires y venires para la memoria, aunque sea solo para la mía, que tiende a ser bastante mala. Aun no tengo muy claro qué (o cómo) escribiré en este espacio de la red… pero ya se me ocurrirá algo…